Porque cada lugar o región del mundo tiene costumbres que distan por completo de lo que para nosotros es normal. Hoy os traemos una de las más llamativas y antiguas que quedan en ciertas regiones del Noroeste de la actual Myanmar. Las mujeres de cara tatuada de Birmania.

Mujer de cara tatuada de la Provincia Chin, al norte de la actual Myanmar.

Allí, tocan los instrumentos de aire con los orificios nasales, se alimentan casi de cualquier ser vivo, todavía tienen chamanes en los que se confía casi por completo, y por extraño que nos suene ahora, las mujeres tuvieron que combatir contra su propia belleza, mediante grandes dilataciones en las orejas y el tatuaje facial completo.
Los orígenes de esta impactante práctica de tatuar la cara de las mujeres, se remonta siglos atrás. Se cree que era una manera de evitar que el Rey birmano o los señores poderosos de la época tomara a las mujeres más bellas de la provincia Chin para convertirlas en sus esposas. Allí, trataron de ocultar la belleza de las niñas locales mediante el tatuaje en el rostro. Las familias comenzaron a tatuar las caras entre los 9 y 15 años de las niñas Chin para evitar que llamaran la atención de los poderosos e impedir que se las llevaran.

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Con el paso del tiempo, cada etnia o tribu, fue creando sus propios motivos y distinciones mediante diferentes estilos de tatuaje. En araña, floreados, de puntos o cubriendo la cara por completo. Lo que comenzó como la ocultación de la belleza acabó por invertirse, y la intención inicial de las mujeres de cara tatuada en Birmania, empezó a ser considerado como algo bonito y llamativo, incluso daba fortaleza y valor a aquellas que los portaban por el dolor que habían soportado al realizarlo.
La realización de estos tatuajes faciales era muy lenta y dolorosa. Con una pasta hecha de carbón, punto por punto, con una espina. El dolor impedía finalizar el tatuaje el mismo día.
En los años 60 la práctica de tatuaje en los rostros de las mujeres fue prohibida por el gobierno, ya que se consideraba como un maltrato machista e incluso de dudosa higiene. Otra teoría dice que la invasión cristiana del norte de Birmania fue quien le puso fin a esta tradición.
En algunos punto recónditos del norte del país se especula con que la práctica del tatuaje facial haya perdurado ya que existen caso de algunas mujeres en torno a 40 años con la cara tatuada, pero en su mayoría son mujeres que sobrepasan los 80 años y son cada vez más escasas las supervivientes. En pocos años serán casi imposible poder encontrarlas.
A día de hoy, todavía se puede encontrar a estas mujeres en algunas regiones al noroeste del país en Mindat o Mrauk-U entre otros. En Myanmar, antigua Birmania, hay en torno a 140 etnias diferentes. Entre todas ellas, las principales son Bamar, Chin, Shan, Rakhine, Kayah o Mon.

Jóvenes de cara tatuada. Fotografía: Kyaw Kyaw Winn

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